Mis iniciales son las mismas de la Amplitud Modulada, la frecuencia en la que me crié escuchando radio de niño. Fue a través del AM que escuché a Montecristo al mediodía y a Prince en Ondas del Nevado en Manizales.

Este blog está lleno de esas iniciales: del AM. De la nostalgia por esa radio de antaño, pero también del hombre de radio que me tocó ser: atrapado en el vinilo en la era digital. Me crié oyendo a Yamid y a Judith, pero también a Shadoe y a Howard. Viví la música con MTV pero nunca me tocó Napster. Y sin embargo la idea del streaming, esa nueva frontera del audio musical, me fascina, me obsesiona y me sorprende.

No creo en las coincidencias. Creo en el poder de la circunstancia y del simbolismo. Quizá por eso sigo creyendo en la radio. Porque sigue estando llena de símbolos de vida, desde que me metí en estudios a los 10 años.

Pero no fue por la radio por la que entré a los estudios, sino porque me gustaba hablar. Y porque mi madre me enseñó a usar las palabras como si fueran poesía. Entonces, desde muy niño, estuve cercano a la poesía. Así es: fue la poesía la que terminó metiéndome a la radio. O por lo menos, mi intento de poeta.

Pero en realidad el AM fue solamente una primera plataforma del pequeño poeta que fui cuando tenía 10 años y fui a visitar a Marco Aurelio Alvarez a recitarle “Por Andar Jugando Bolas” de Mario Tierra.

Fue, sin embargo, a los 13 años cuando me perdí en el sueño de la radio totalmente. Desde entonces, nunca he dejado de soñarla y hacerla. Comencé limpiando discos y haciendo programaciones musicales en Veracruz Estéreo Manizales. Me crié en el gusto popular, pero no en el de mis padres, sino en el de sabios de música que predicaban U2, Pink Floyd, Kraken, y un centenar de “caspas” de pop que también me aprendí rápidamente. Leer poesía me ayudó a ejercitar la memoria. Leer y recordar siempre ha sido mi lema de vida.

En 1997 comencé mi carrera profesional en la emisora Radioacktiva, “El Planeta Rock”, en la que trabajé durante dos temporadas, la segunda de ellas en 2001. Posteriormente, entré al mundo del periodismo radial en VIVA FM, donde trabajé junto a Néstor Morales como su traductor al aire y como productor internacional. En 2002 pasé a hacer parte del equipo de Darío Arizmendi en ‘Hoy Por Hoy’ y en Abril de 2003 me convertí en el editor internacional de la primera generación de la emisora La W.

Mi pasión por la música – y el aumento de sueldo – me llevaron al mundo de los discos en la época más difícil de los mismos: a mediados de 2005, fui gerente de producto anglo para Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela en Universal Music. Fue allí donde el amor por los discos se convirtió en un oficio y donde entendí que la música, esa hermosa compañera de mis pasiones diarias, también es un negocio.

Regresé a La W en 2007, donde fui conductor del programa ‘La Hora Del Regreso’ hasta diciembre de 2008. De allí pasé a CITYTV, como presentador del programa MUCHA CITY hasta Mayo de 2010.

En Noviembre de 2009,  volví a la radio a la emisora La X 103.9 FM de Bogotá, donde he liderado diversos proyectos de radio como ‘X 360’, ‘El Último Discjockey’, ‘La Historia Secreta De La Música’, ‘Atrapados En Vinilo’ y más recientemente, ‘Mañanas X’.

Actualmente soy director de emisoras de la antiguamente conocida TODELAR y superviso a un equipo de jóvenes hombres y mujeres de radio en La X y La 92.

Soy además analista independiente de la industria de la música en Colombia y en el mundo y escribo para El Espectador y El Tiempo.