Conciertos y Eventos / Opinión

Sónar día 1

César Londoño

Sónar día 1

 

César Londoño A pesar del calor apabullante que está atacando Europa (y haciendo mella hasta en los espíritus más forajidos), El Sónar número 24 ha arrancado con mucha fuerza y ha dejado las primeras imágenes y recuerdos para la posteridad.


 

 


El miércoles, la galáctica Björk dio arranque al festival, primero en un conversatorio con Brandon Stosuy de The Creative Independent, con quien estuvo charlando poco más de media hora sobre sus procesos creativos y el porqué incursionar en el mundo del dj set. La islandesa explicó que su inspiración le viene de escuchar todo tipo de músicas, de explorar rarezas y estar dispuesta a hacer creaciones de todo lo que pasa por su biblioteca musical. También aprovechó para hacer un alegato feminista, pues cuando se le critica por hacer sesiones como dj, ella lo achaca al hecho de ser mujer.

A la noche regaló a Barcelona un dj set de cuatro horas y mucha experimentación, sonidos rebuscados y mucha World Music; ya había advertido que los beats y el baile tardarían mucho en aparecer en su set.

El jueves, cuando comenzó el festival en sí para el público masivo, surgieron muchas propuestas nuevas, sonidos no tan fiesteros y mucha juventud sobre el escenario.

ARCA Y JESSE KANDA


 

Ya lo había advertido la misma Bjork en su conferencia, que el venezolano Arca es uno de los artistas contemporáneos más importantes del circuito vanguardista actual. un show de sonidos alucinantes e irreverente, Arca canta todas sus canciones y crea un ambiente enrarecido y ritmos que hasta ahora no se habían escuchado. El artista consiguió que la organización cambiara la forma del escenario Sónar Hall y le pusieran una larga pasarela, todo en pro de lenguaje innovador, acompañado por unas imágenes impecables creadas en directo por Jesse Kanda, su compañero de fórmula: un impresionante artista visual nacido en Japón y afincado en Canadá.

PRINCESS NOKIA


El calor que caía sobre Barcelona necesitaba de una descarga brutal de rap, trap y malas mañas. La artista de New York de origen puertorriqueño, llegó a revolucionar una tarde que pintaba tranquila. Incluso se tomó atribuciones que muy pocos artistas han hecho a lo largo de 24 años de festival, como llegar una hora tarde. Desbordando furia y actitud callejera, levantó pasiones en el Sónar Village, con constantes guiños feministas, líricas envenenadas y ritmos latinos. Su presentación no pasó inadvertida y subió el tono de una tarde que se planteaba muy entregada a la experimentación. Esta boricua consiguió levantar los ánimos y poner a bailar a un público que moría de calor.

TOMMY CASH


Siguiendo la senda gamberra y rompiendo los esquemas de la electrónica más experimental, habitual de la tarde del jueves, este artista de Estonia le hizo la réplica a Princess Nokia desde el Sónar Hall, con un rap rupturista y travieso nacido de las cenizas del comunismo de la Europa del este. Su rap narcótico y bizarro logró perturbar al público, acompañado de unas visuales maravillosas que hicieron de su presentación un buen punto de partida. Muy buenas las sensaciones que dejó Tommy Cash en su primera presentación en el Sónar, que le auguran un buen porvenir a este arriesgado artista.

DJ BUS REPLACEMENT SERVICE


Muchas ganas tenía de ver a esta artista desconocida y surgida de la deep web, y no me defraudó en lo absoluto. Uno de esos conciertos en el que la sala no pasa de media concurrencia, pero los pocos sibaritas que se atreven, saben que no están perdiendo el tiempo. Además de unos ritmos endemoniados de Dubstep y Gabber, este dj set está realizado por una artista (se supone que es una chica), que nadie ha visto en persona y de la cual poco o nada se sabe; así, se sube ataviada con una máscara que evoca al líder de Corea del Norte Kim Jong-Un. Era necesario ver este concierto, ya que esta artista absolutamente outsider, no se prolija mucho y es prácticamente imposible poder encontrar set suyos en internet o fuera de él.

RP BOO


Ante tanto derroche de juventud y nuevos ritmos, es necesario hacer algún tipo de retrospectiva, y que mejor que una buena dosis de los ritmos siempre grandiosos de la ciudad de Chicago… Mucho más si salen de las manos de uno de los talentos más respetables de las últimas décadas. RP Boo (alter ego de Kavain Space), es uno de los padres del Footwork, un sonido crudo que se logró a partir de subir el tempo y que ha llevado a la electrónica de baile hasta límites incalculables. Baile a raudales y mucha diversión en el Sónar Dome, normalmente reservado para las propuestas más jóvenes, pero que cedió el paso para todo un veterano de las pistas.

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