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“Siempre estamos apuntando a hacer música divertida”: Two Door Cinema Club

Alejandro Marin

“Siempre estamos apuntando a hacer música divertida”: Two Door Cinema Club

El próximo 24 de marzo, el público bogotano tendrá la oportunidad de volver a ver en escena a la banda norirlandesa Two Door Cinema Club, que repetirá en el Estéreo Picnic.

Pese a no adherir a la filosofía de la música electrónica que tiene afiebrada a la generación actual, esta agrupación ‘indie’ es muy cercana a los ‘millennials’, y sus conciertos están cargados de la pasión y euforia que convirtieron a la comunidad internacional de festivales en una nueva fuerza de consumo de música.

El trío, formado por Alex Trimble, Sam Halliday y Kevin Baird, está promocionando su tercer álbum, ‘Gameshow’, lanzado en junio y que debutó en el top 5 del Reino Unido, tal como lo hizo su predecesor, ‘Beacon’.

La crítica ha dicho que el disco está influenciado por el pop refinado que David Bowie y Prince hacían en los años 1980. Y ellos reconocen el impacto que estos artistas tuvieron en su estilo. “Definitivamente, ambos han sido importantes para nosotros: alimentaron y ayudaron a definir nuestros gustos musicales y lo que para nosotros es una buena canción”, le manifestó el bajista Kevin Baird al Yorkshire Evening Post a finales de enero.

Sobre su oficio, la fama y la pasión, el guitarrista Sam Halliday, de 27 años, conversó con EL TIEMPO.


¿Cómo les fue en Asia?

Estuvimos dos semanas y solo hicimos cinco ‘shows’, pero tuvimos unos días libres para descansar, y fue excelente. Nos encantó volver.

¿Cuántos ‘shows’ hacen normalmente en una región?

Si vamos dos semanas, unos 10. Igual, no nos quejamos.

¿Cuándo fue la última vez que estuvieron en Colombia?

Hace tres años, creo (fue en el Estéreo Picnic del 2013).

¿Cómo se diferencia este disco de los anteriores?

El ambiente, sin duda. Sin embargo, siempre estamos apuntando a hacer música divertida y animada que la gente pueda bailar. En este disco experimentamos con sonidos más lentos y ‘groovy’.

¿Cuál es el momento en el que se adueña de las canciones, en el que dice: ‘La logramos’, en el que siente que todas las canciones ya son parte de un todo?

Ocurre un par de semanas después de iniciar la gira. En los últimos meses hemos sentido esa vibra de comodidad con el ‘setlist’ que estamos tocando. No nos preocupan las canciones que hemos interpretado durante años, en el sentido de que ya no se nos van a olvidar partes o cosas así, pero con las nuevas, que están tan frescas, tenemos que concentrarnos.

¿Hay alguna canción de las nuevas que disfrute más que las otras?

Sí, especialmente ‘Je Viens De La’ y ‘Lavender’. Son muy diferentes, incluso una de la otra. En ‘Lavender’ hago ‘tapping’ (presionar las cuerdas de la guitarra contra el mástil), que es algo que nunca pensé que haría con Two Door Cinema Club.

Cuénteme sobre el documental…

Un amigo nuestro, Greg, que se hace llamar Babysweet, ha estado siguiendo nuestro trabajo desde el primer álbum. Entonces, pensamos que tenía sentido que fuera hasta Los Ángeles, donde grabamos el disco, que es muy especial en términos personales porque pensábamos que no íbamos a sacar más música. Nos habíamos alejado y ya no sabíamos si estábamos dispuestos a continuar el proyecto juntos. Pero después de un tiempo decidimos que dejaríamos el pasado atrás y seguiríamos con la banda. Valía la pena documentar ese proceso de crecimiento y de grabación.

¿Por qué dudaron sobre volver a grabar un disco?

Como empezamos tan jóvenes (2007), la banda dominó nuestras vidas durante años y tuvimos que sacrificar nuestras relaciones y la normalidad de la vida. Obviamente, estamos muy agradecidos por lo que hemos logrado, pero nuestra carrera llegó a un punto en el que la banda era todo para nosotros, y eso no podía ser sano. Los tres necesitábamos ir en direcciones distintas. Ahora, que hemos estado fuera de la banda y hemos logrado cosas por nuestra cuenta, podemos disfrutar más del trabajo –aunque no quisiera llamarlo así–, porque es algo que podemos hacer y luego volver a casa.

Es interesante, porque sí es su trabajo pero también es su pasión, y eso hace que sea tan difícil dividir la experiencia…

Sí. Ahora queremos asegurarnos de pasar más tiempo en casa mientras estamos de gira. Cuando trabajas sin parar, las cosas pequeñas se pueden convertir en problemas porque no las puedes evadir.

¿Cómo es el proceso de creación de las canciones después de separarse un tiempo?

Es un proceso lento. Primero sentamos las bases de lo que nos gusta, después nace una idea que se multiplica al ser compartida vía ‘e-mail’, y así…

¿Qué hacen en sus tiempos libres?

Como acabo de casarme, mi esposa y yo nos mudamos y estamos en el proceso de renovación. De hecho, me metí de lleno a eso varios meses, pero después ya me dediqué a hacer música con Kevin –que es muy cercano a mí– como si fuera un trabajo diurno, lo cual nos mantuvo en forma y ocupados. Aparte de eso, soy un buen esposo y hago la cena, juego fútbol los fines de semana, veo a mis amigos y otras cosas normales.

¿Qué bandas quieren ver ahora? ¿Tal vez Jamiroquai?

Sí, qué locura. Yo no era muy ‘fan’ al comienzo, pero ahora siento que tengo que verlos.

¿Cómo está el clima en Londres?

Frío. De hecho, estaba jugando golf con Kevin y hacía mucho frío, había mucha neblina.

¿Juegan mucho al golf?

Eso intentamos, es un nuevo ‘hobby’. Somos malísimos.

¿Cuándo empezaron a jugar?

Desde el verano. Nos gusta jugar fútbol, pero es difícil encontrar con quién hacerlo cuando estamos de gira; entonces, decidimos empezar a jugar golf, porque lo puedes hacer solo.

Cuando vienen a Latinoamérica, ¿juegan fútbol?

No, porque no tenemos amigos en ningún lado.

Deberían jugar fútbol cuando vengan a Colombia…

¡Sí, deberíamos!

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